La flacidez facial aparece cuando la piel y los tejidos de sostén pierden firmeza, elasticidad y capacidad de recuperación. Con el paso de los años disminuye la producción natural de colágeno, elastina y ácido hialurónico, provocando cambios en la definición del rostro y una pérdida progresiva de tonicidad.
Aunque es un proceso natural, factores como la exposición solar, los cambios hormonales, el estrés, la genética o los hábitos de vida pueden acelerar su aparición. Muchas personas comienzan a notar una menor definición del óvalo facial, una pérdida de firmeza en mejillas o una sensación general de que el rostro ya no refleja la energía que sienten por dentro.
En Om entendemos la flacidez como una consecuencia del envejecimiento de los tejidos y no como un problema aislado. Por eso trabajamos desde una visión global de la piel, buscando estimular sus mecanismos naturales de regeneración y ayudarla a mantenerse activa durante más tiempo.
Disponemos de diferentes tratamientos faciales enfocados a mejorar la firmeza, estimular la producción de colágeno y reforzar la estructura de la piel. Tras realizar un diagnóstico personalizado, te ayudaremos a encontrar el tratamiento más adecuado para acompañar el envejecimiento de tu piel de forma natural y respetuosa.
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