Los poros dilatados y las marcas residuales son una de las consecuencias más habituales tras sufrir acné o alteraciones en la calidad de la piel. Aunque muchas veces los brotes desaparecen, es frecuente que permanezcan irregularidades en la textura, pequeñas cicatrices o una apariencia menos uniforme.
La dilatación de los poros puede estar relacionada con diferentes factores como el exceso de grasa, la pérdida de firmeza de la piel, la exposición solar o el propio proceso de envejecimiento cutáneo. Las marcas, por su parte, pueden variar desde pequeñas pigmentaciones hasta cicatrices más profundas que afectan a la superficie de la piel.
En Om trabajamos estas alteraciones desde una perspectiva global, buscando mejorar la calidad de la piel y estimular sus mecanismos naturales de renovación. Nuestro objetivo es conseguir una textura más uniforme, una piel más refinada y una apariencia más saludable sin comprometer su equilibrio.
Disponemos de diferentes tratamientos que nos permiten trabajar la renovación celular, estimular la producción de colágeno y mejorar progresivamente la textura de la piel. Tras un diagnóstico personalizado, diseñaremos el plan más adecuado para ayudarte a conseguir una piel más lisa, uniforme y luminosa.
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